Aprender a discutir en la escuela

Tomado de nuriarojo.com
MENOS PAPELES... MÁS DISCUSIONES INTERESANTE...



Durante las sesiones del seminario de Didáctica de la Lengua Materna, surgen una variedad de preguntas investigativas sobre temas de interés de los estudiantes, desatacándose iniciativas que le apuntan al desarrollo de la lectura y la escritura en el aula, aspectos sobre la formación de los docentes, la burocracia administrativa de la instituciones educativas y los intereses del Estado como regulador del sistema educativo, pero la que considero más relevante es el trabajo por la oralidad formal desde el área de Lengua Castellana, ya que esta es una habilidad que según lo que se percibe en diferentes instituciones educativas y el diálogo con docentes, no es tenida en cuenta para abordar contenidos escolares, pues se le considera como producto de las relaciones cotidianas y que se desarrolla por fuera de la escuela, por lo tanto, los estudiantes la poseen en sus conversaciones e interacciones habituales. Por el contrario, considero que el aula es el escenario para ofrecer las herramientas necesarias en el desarrollo de la oralidad formal, pues si bien es cierto se emplea en contextos distinto a la escuela, es una competencias comunicativa fundamental para el desarrollo de las personas dentro de una sociedad.  

Parto de algunos postulados de Anna Camps acerca de que “el objeto de la didáctica de la lengua es el estudio del conjunto complejo de procesos de enseñanza y aprendizaje, mediatizada por la intervención del profesor, por las necesidades sociales y culturales del estudiante y por su capacidad de asumir el aprendizaje”. revistalenguaje.univalle.edu.co/index.php?seccion=REVISTA...148...‎
A partir de lo expuesto, me surge la inquietud acerca de cómo la didáctica me puede brindar herramientas para el aprendizaje de la lectura y la escritura en estudiantes de contextos socioculturales donde dichas prácticas no corresponden a su realidad, pues sus discursos son mayoritariamente orales y se privilegian los relatos sobre hechos cotidianos. En la escuela se pueden correr dos riesgos, el primero es adelantar acciones enmarcadas dentro de la lectura y la escritura, pero que por su complejidad, el estudiante no se motive y no las incorpore dentro de sus esquemas de aprendizaje. El segundo, es la realización de actividades relacionadas con sus realidades cotidianas, quizás privándolos de aprender cosas nuevas en contextos diferentes. La alternativa es encontrar en la didáctica la mediación entre estas dos alternativas.  La idea es involucrar las prácticas cotidianas en el desarrollo de los discursos propios de la escuela.

2 comentarios:

  1. Segun entiendo tu interes (disculpa las tildes pero no he podido encontrarlas en esta tableta) es la enseñanza de la oralidad formal. Sin embargo, por la pregunta que haces la pones en relacion con la lectura y la escritura y no la concibes como un objeto en si misma ¿Es asi?

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    1. Mi interés es la oralidad formal, lo que propongo es cómo la lectura y la escritura pueden contribuir al desarrollo de esta.

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