Cómo se puede enseñar lengua



Tomado de discursoenlared.com
SEGUNDO BLOQUE DE PREGUNTAS

¿Cómo se podría enseñar a leer y a escribir?
¿Cómo integrar en las propuestas lo que significa hoy leer y escribir?
¿Qué hay que transformar en la enseñanza teniendo en cuenta las reconceptualizaciones de estas prácticas?
¿Qué respuestas se pueden ofrecer a los problemas identificados en la enseñanza de la lectura y la escritura?

Para continuar con el abordaje de estas preguntas, el documento Leer y Escribir desde la Educación Infantil y Primaria de Anna Camps, reconoce la lengua en uso, es decir, se desarrolla tanto en la escuela como en la vida social en la que participa el escolar. Parte de dos perspectivas, la primera es reconocer el aula como un entorno discursivo y la segunda, a la lengua como construcción del pensamiento y conocimiento, además, considero que el desarrollo de la lengua contribuye a potencializar estos procesos. Camps, identifica tres funciones o ámbitos de usos del lenguaje en la escuela: La primera para aprender contenidos escolares y la posibilidad de aprender de ellos en las diferentes áreas de conocimiento que la escuela le brinde, reflexión metalingüística. La segunda para regular la vida social, regula las interacciones que de dan tanto en el ámbito escolar como por fuera de él. Y finalmente los usos literarios, función estética, promover su uso y goce. La profesora Gloria Rincón por su parte, integra ambos, al plantear que el lenguaje en la escuela es también un objeto de conocimiento, un contenido escolar -tanto de un área como también transversal-. Y aquí incluye la literatura y el estudio de la lengua.

Tomado de pizarrasypizarrones.com
En este orden de ideas, la enseñanza y el aprendizaje de la lengua se sitúa desde un enfoque discursivo, tal como está presente en las todas las interacciones sociales. Desde esta mirada, se puede romper la brecha que existe entre los usos que la escuela le da al lenguaje con los usos sociales, en palabras de la autora la escuela debe ser vista como una esfera discursiva. El lenguaje en la escuela se debe diferenciar de los usos coloquiales, pues es el espacio en la que los estudiantes se pueden alejar de sus entornos próximos y a través de la lengua conocer otras esferas de la vida y del conocimiento, para ampliar su espectro sobre lo que ocurre en un mundo globalizado. Es aquí donde considero que existen unas líneas muy delgadas donde se puede cometer riesgos, primero el de privilegiar en la actividades escolares los contextos sociales y basar la enseñanza solo en la proximidad de los relatos e historias, negándole a los estudiantes la posibilidad de aprender otras cosas ajenas a su entorno. Y lo segundo es desconocer la procedencia del estudiante, donde se produce el entendimiento de las formas sociales de interacción. La idea es poder sopesar en las prácticas escolares el contexto sociocultural y a través del uso de la lengua potencializar el conocimiento sobre aspectos diferentes a sus realidades.

A manera de reflexión, en nuestra realidad colombiana encontramos unas prácticas escolares que si bien es cierto están reguladas por el Estado, cada Institución o docente en particular, hace lo que le parece necesario de acuerdo con sus intereses. Es un problema de política gubernamental, porque no hay una articulación entre las propuestas oficiales y el seguimiento que se debe hacer para que se lleven a cabo, en procura de mejorar los procesos de lectura y escritura y el uso de la lengua en la escuela. También está presente los fines de las Instituciones Educativas, donde cada una posibilita o no el acceso a otros niveles de entender la enseñanza y el aprendizaje como un proceso en donde se puede aprender del otro (otra institución, docentes, prácticas innovadoras) pero que es necesario poder compartir lo que se hace y conocer lo que están haciendo otros, para de esta forma reflexionar desde la práctica individual y en qué medida se puede adelantar acciones para transformar lo que día a día se hace. No se trata tampoco del hacer sin sentido y de replicar experiencias exitosas, sino de generar espacios de reflexión sobre lo que está pasando en el entorno educativo. El rol del docente es fundamental para desarrollar cualquier actividad que se genere en la escuela, de su voluntad para adelantar procesos de transformación y del interés que demuestre por realizar su quehacer de acuerdo a los enfoques actuales de la enseñanza. Pero no basta solo con la voluntad, es necesaria la fundamentación teórica para tomar decisiones asertivas sobre lo que pretende con su enseñanza y cuáles son los caminos sobre los cuales prende conducir el aprendizaje en el aula y en la vida de los escolares. Pagado al rol de docente está el interés del estudiante por el aprendizaje, son ellos el motor que debe conducir las acciones que se toman en el interior del aula, de sus exigencias, intereses y necesidades por descubrir lo nuevo. 

Tomado de www.lengua-2eso.com
Esto me lleva a reflexionar sobre ¿Qué transformaciones se deben dar para articular las perspectivas teóricas vigentes con las prácticas escolares de enseñanza? ¿Serán estas acciones individuales, donde cada quien (docente) proponga lo que se debe hacer? ¿Necesitamos de políticas oficiales para la renovación de las prácticas de lectura y escritura?
En palabras de Rincón: "La escuela se concibe como un entorno en el que el lenguaje debe cumplir funciones diversas y que deberá permitir a niños y niñas participar en situaciones comunicativas también diversificadas".

1 comentario:

  1. Falta la referencia del texto de camps que comentas. Este comentario es adem´as demasiado breve, dejando por fuera muchos aspectos que el texto trata. Hay ademas unos errores de digitacion que no faciltan la comprension.

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